Archivo para agosto, 2009

LA VIOLACIÓN por Jordi (Relato erótico Nº29)

Posted in Concurso de relatos eróticos with tags , on agosto 31, 2009 by bodydulce

Este es un texto que concursa en “Relatos eróticos breves”. Si quieren participar, aquí tienen las bases. Y si desean ver todos los relatos que concursan, solo tienen que hacer click en la categoría “Concurso de relatos eróticos” que se encuentra en la banda de la derecha, en el apartado “Categorías”.

LA VIOLACIÓN

Por fin, de nuevo te tengo ante mi, en principio tu solo querías tomar un café, pero yo tenía otro plan para nuestro breve encuentro, deseaba que fuera intenso.

Una llamada previa a la cita, me hizo dudar, me sentí abatido, estabas sosa, un tanto borde en tu forma de hablar, expresando tu desacuerdo con mis últimas decisiones tomadas, así que no tenía esperanzas más que de tomar ese café que habíamos comentado.

Media hora más tarde de la hora prevista de tu llegada, apareciste, una sonrisa inmensa en tu rostro reflejaba algo diferente al enfado que se suponía tenías…

Sentados en mi coche, la conversación era escueta, simplemente qué tal el trabajo, qué tal esto, lo otro… Te llevé a un rincón nuevo, aislado, a salvo de las miradas de la gente de la calle.

Saltó tu cinturón de seguridad, y en un instante estabas sobre mi, tus labios buscando los míos, tus manos sujetando mi nuca, tus ojos clavándose en mis ojos, brillando de nuevo.
Te aparté de mi, pero no querías, sentía tu deseo, sentía como no deseabas que abriera la boca, sólo para besarte. –¿Pasamos atrás? – Vale.

Antes que pudiera cerrar la puerta, tu mano sujetaba la mía, en un tirón me metiste dentro del coche, y tu boca volvía a buscar la mía, estaba como loca, poseída por un deseo irrefrenable de hacerme tuyo a besos. Mis manos buscaban, respetándote, cómo mantener esa pasión viva, acariciando tus piernas, tus caderas, tu espalda.

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EL ARTE DE LA FELACIÓN/2

Posted in Algo sobre mí with tags , , , , on agosto 28, 2009 by bodydulce

Si recuerdan, nos habíamos quedado en las técnicas básicas para realizar una felación. Les recomiedo que se lean esa primera parte para tener más información.

Una mamada no tiene por qué ser un fin en sí misma, puede ser la antesala de otra práctica posterior. Es decir, si eso es lo que desean, les basta con la anterior entrada de “El arte de la felación”. Lo que trataremos ahora es la felación completa.

Hay hombres que les excita tanto una mamada que apenas pueden disfrutar de ella. Me explico. Supongo que será porque la simple idea de lo que va a suceder les pone tanto que ya tenemos avanzado más de la mitad del camino. A otros, sin embargo, les cuesta un tiempo razonable y, por tanto, lo disfrutan más. Pero también hay un grupo de hombres a los que les cuesta llegar a la eyaculación con la felación. Suelen pertenecer a este grupo aquellos que están circuncidados debido a que su sensibilidad es menor y la falta de piel hace más dificil la práctica y se necesita más lubricación.

Por tanto, habrá que tener en cuenta la tipología de cada hombre para actuar de una manera u otra. Si el sujeto se corre con facilidad será mejor realizar la felación de manera más sutil, tanto en las formas como en el tiempo, es decir, procurando no insistir en las chupadas intensas y dejando pausas para combinar la felación con el uso de las manos. Ante estos hombres no es conveniente dejarles manejar la situación, que no te agarren la cabeza o empujen a su libre albedrío, haciéndoles ver que nosotras marcamos los tiempos para un mejor disfrute. Todo lo que esté alejado del entorno del frenillo retrasará su eyaculación; besos, pellizquitos con los labios, succión suave de los testículos… En el momento obvio en que su excitación es máxima, introducimos su miembro completamente en la boca y continuamos como en el siguiente grupo de hombres.

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SEXO CON UN DESCONOCIDO por Alanisette (Relato erótico Nº28)

Posted in Concurso de relatos eróticos with tags , on agosto 26, 2009 by bodydulce

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SEXO CON UN DESCONOCIDO

Mujer casada con hijos, busca sexo sin limites, restricciones, condiciones ni consecuencias a corto o largo plazo …
Este podría haber sido mi propio y personal aviso clasificado…sin embargo, busque lo mismo de una manera mas sencilla….aunque menos convencional …
Era de noche, y las cosas transcurrían como cada día, como siempre…por eso había decidido hacer algo que revirtiera esta situación …
Me encontré al lado de su auto, sin saber bien como había llegado hasta allí…solo sabía que esa noche las cosas serian diferentes y eso me excitaba de antemano
En la calle había poca gente, pero en un pueblo pequeño, la suficiente como para que una pequeña y no inocente trampa, fuera descubierta…
Lo miré detenidamente; no me pareció tan atractivo como mi amiga había manifestado que él era; si bien ella lo había recomendado con garantías …
Igualmente, en realidad, ella había hecho más hincapié, en sus cualidades amatorias, en lo experimentado que era como amante …
Habló de su sexo, lo describió en cuanto a su rendimiento fisiológico; y a su enormidad anatómica …
Subí al auto y me presenté; él hizo lo mismo, mientras ponía en marcha el mismo y nos retirábamos sin un destino aparente …
Aunque sin duda, sí había un fin determinado …preciso y contundente, tener sexo …buen sexo …

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VECINOS por Algomasquevecinos (Relato erótico Nº27)

Posted in Concurso de relatos eróticos with tags , on agosto 25, 2009 by bodydulce

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VECINOS

Le agradó sentir que por fin un poco de brisa fresca le acompañaba de regreso a casa. Había sido una de las noches más calurosas que recordaba en ningún otro verano. Tenía la ropa pegada a su cuerpo y realmente necesitaba una buena ducha. A esa hora de la mañana, cuando los primeros rayos de sol acariciaban el cristal del portal de su edificio, se relajó al abrir la puerta que lo devolvía a su hogar tras veinticuatro horas seguidas de guardia en el hospital. Le esperaba la soledad de una casa vacía, pues todavía no le había dado tiempo ni a amueblarla convenientemente en ocho meses que llevaba viviendo allí. No sabía ni siquiera si podría hacerlo solo y no tenía a nadie cerca con quien compartir esa maldita responsabilidad. No tenía ganas ni de pensar en eso cuando sintió un grito cercano de una mujer detrás de él.

“¡Vecino! ¡Espere! ¡Por favor!”. Oyó desde unos metros atrás mientras sostenía la puerta que estaba a punto de cerrar. “Muchas gracias, vecino. Estoy sin llaves y habría tenido que despertar a mis padres. Me ha librado de una buena bronca”. Le dijo sonriendo mientras entraba apresurada al portal, resoplando por la carrera que había tenido que hacer desde que vio a lo lejos que estaban abriendo la puerta.

En el tiempo que eran vecinos, puerta con puerta, no se habían hablado nunca. Sabía que se llamaba Lucía por los gritos de su madre. Unas semanas antes pudo apenas verla unos segundos en braguitas salir al balcón mientras él estaba en el suyo, pues sólo los separaba una pequeña mampara. Todavía no había olvidado esa imagen. Varias veces se había masturbado pensando en la jovencita de veintiún años que tenía como vecina. Él era quince años mayor y llevaba meses sin estar con una mujer y cuando pasó por su lado para entrar en el portal, no pudo dejar de imaginarla tal y como la había visto entonces y su cuerpo volvió a reaccionar a su descarada belleza. Morena con el pelo muy cortito, bajita, delgada y con unos pechos bien formados tiesos y puntiagudos. Lo mejor, su generosa sonrisa y el desparpajo impropio de una chica de su edad.

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MIRADAS por Tripita (Relato erótico Nº26)

Posted in Concurso de relatos eróticos with tags , on agosto 14, 2009 by bodydulce

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MIRADAS

Ni siquiera terciamos palabra. Me seguiste al baño y te comí la boca hasta que tus labios supieron a sal. Poseí la gravedad de tus protuberancias. Combiné tus efluvios con la ginebra del vaso que te quité de las manos. El granito acristalado ya hacía mella en mis rodillas cuando al otro lado de la puerta escucharon las de la cola un grito desgarrador. Y me marché antes de que te diese tiempo a decir tu nombre.

ANO NIMO por Conchobartolo (Relato erótico Nº25)

Posted in Concurso de relatos eróticos with tags , on agosto 12, 2009 by bodydulce

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ANO NIMO

Esta épica cuenta las peripecias de Don Goyo, valiente caballero, y de Ana, la caliente cortesana que provocó el cambio de las lealtades de Don Goyo.

Era caliente la caballería, como cualquiera sospecharía, pero no por la lujuría (Que no admite corrección, así se hablaba en aquélla región) sino por la pesada labor.
Eran las propiedades de un prominente terrateniente, antaño caballero, que vanagloriábase de su aceitada lanza aunque ya hubiera cultivado panza.
Dicen que Don Goyo, hombre velludo, extremo testarudo, vanagloriábase de rudo.
Cien caballos había domado, hartos rufianes capturado: con su barba de candado era el héroe del condado.
Sus valientes actos de gallardía lo tenían en el ojo de la muchachada, que admirada, ofrecía sus mieles al prominente caballero. Don Goyo, hombre de mundo, de España oriundo, fiel a su juramento: “¡Por mis cojones! ¡Que jamás seré segundo!” A docenas había desvirgado, y tenía fama de no haber lastimado, todas juraban haber gozado. Era esa la reputación de Don Goyo, pues nunca repitió, así hubiera sido la más bella, solo le hizo la del uno y jamás la del dos. Fue el primero para la hija del carnicero y la sobrina del lechero, de la estudiantina, a la que tocaba el pandero. Él no se jactaba, era un caballero, pero su fama corría como de pólvora reguero. Y sólo comía vírgenes nuestro heróico caballero. No admitía distintas: No consoló a las viudas ni fue para los maridos traidor judas: no admitía coño perforado.
Así su fama corrió hasta los oídos de la que había de domarlo, Ana Labrego Zaraya, famosa por su lado, de nada dudosa reputación, pues a ésta le venía sobrando el “ción”. Tanto le endulzaron el oído que llegó corriendo a la caballería, salpicando para todos lados su lujuría presentóse ante el semental exhibiendo su credencial. El caballero, fiel a su juramento, desairó a la cortesana, “Es usted una marrana, yo solo me apareo si la doncella es sana”. Lloró esa noche la infeliz, se arrepintió de todo anterior desliz … pero a la mañana amaneció feliz: tenía un plan.

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DOS MUJERES Y UNA MADRUGADA por Madame X (Relato erótico Nº24)

Posted in Concurso de relatos eróticos with tags , on agosto 12, 2009 by bodydulce

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DOS MUJERES Y UNA MADRUGADA

Se fue serenando hasta que estuvo tranquila. Yo la contemplaba, se veía preciosa. Respiraba pausadamente. Por fin abrió los ojos… e iluminó la estancia con su sonrisa.

-Estuviste maravillosa -dijo.
-Contigo es fácil – contesté.

Me acercó a ella, quería gozarme también. Empezó a acariciarme, al tratar de desvestirme se desvaneció. Mi novia estaba agotada. La tomé, me puse boca arriba  y la ubiqué en mi pecho, sabiendo el gusto que tiene por mis senos. Pero ella no se recuperaba, apenas intentaba algo se desplomaba.  Me sorprendió; siempre se restablece rápido.
Intenté reiniciar, pero me rechazó. Quería hacérmelo ella.

– Una mujer no puede quedarse así excitada vienen dolores y cosas allá abajo- me informó.
-Es cierto- contesté riendo, por lo ceremonioso de la acotación.
– Es cierto. No te rías- replicó irritada.
No contesté, pensó que me burlaba.
-Tú tienes la culpa, todo este rato y todavía estás en interiores – dijo molesta.
No hice  comentario.
Suavizando un poco el tono dijo:
-Termina de desnudarte, mujer, que afán el tuyo de querer desnudarme y que yo te desnude…siempre.  A veces es desvestirnos y joder-.
-¿Joder?- pregunté

Fuera de lugar los comentarios, estaba claro que lo había dicho en  alusión a mi gusto de que el sexo sea precedido por momentos. A pesar de lo poco sensual que me pareció, me quité la ropa interior, que efectivamente aún llevaba puesta.

-¿Mejor así?- le  sonreí conciliadora.
Asintió. Se acomodó y con un  gesto me invitó a que me ubicara a su lado.
-Discúlpame -dijo.

Moví la cabeza en señal de aceptación. No quería mencionar nada que propiciara una discusión. Con ella pasaban horas y estábamos ahí y ahí, dando vueltas al mismo punto.
Sentí sus manos acariciando mi cabeza, sus largas uñas pasando por mi espalda, como quien soba a una mascota, yo me movía imitando a una que se acomoda en el regazo de su dueña, hasta ronroneaba. Ella reía divertida.  Como me gusta ser tocada por esta mujer, sabiendo también, que a ella le gusta sentirse a cargo.
Intenté acariciarla pero no me dejó. Obedecí y me mantuve quieta.
Seguía sintiendo sus caricias en mi espalda y la parte de las nalgas que alcanzaba al extender su mano. Empezó a delinear mi rostro, sentí sus uñas acariciar mis ojos, siguió en recorrido hasta el oído y revolvió su interior. Sentí un hormigueo por todo el cuerpo y gemí.

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