MARIO

Siempre me había preguntado cómo sería el momento en que de la charla inicial daba paso al roce y las caricias. Lo de ¿empezamos? se me antojaba frío y ridículo. Lo que pasó en realidad es que  estuvimos un buen rato charlando y cada vez más distendidos hasta terminar por contarnos chismes que nos provocaban la risa. Risa que debíamos de aplacar para no molestar e intrigar a los vecinos de habitaciones próximas. Claro, eso hacía que la diversión fuera aún mayor. Todo transcurría como cualquier otro flirteo amoroso de los que había tenido con mis novios, todo mucho más natural de lo que había imaginado.

Mientras nos aguantábamos la risa tumbados en el borde de la cama, Mario me miró fijamente y me acarició el pelo y las mejillas. Eso terminó con las risas. Me besó con ternura en una mejilla, esos besos lentos me gustan más que los besos en los labios, al menos el inesperado primero. Después me pidió con amabilidad que me pusiera de pie, quería verme bien, dijo. Él siguió sentado en el borde de la cama mientras me tenía delante. Sus manos cogían las mías, con ellas me invitaba a girar sobre mi misma de vez en cuando, y yo me sentía deseada y encantada de que alguien me mirase con tal detenimiento.

Llevaba un vestido largo y vaporoso que me había elegido Sandra para la ocasión, decía que insinuaba lo que verdaderamente había. Viendo las miradas de Mario investigando mi cuerpo no tuve más remedio que dar la razón a mi amiga Sandra.

Se puso de pie también y pude percatarme de que era notoria su excitación. Llevaba un pantalón blanco de gasa que no podía disimular su clara erección. Eso me empezó a excitar un poco, hasta el momento estaba demasiado pendiente de manejar la situación. Se colocó detrás de mí y me retiró el pelo dejándome el cuello al descubierto, todo con pasmosa lentitud. Me dio silenciosos besos en el cuello que provocaron una repentina y salvaje convulsión en mis pezones. Mario no se perdió ese detalle, y pasó sus brazos por delante rodeando mi cuerpo a la altura del diafragma para después tornear con sus manos mis deseosos pechos.

Bajó la cremallera del vestido mientras seguía besando con ternura mi nuca y deslizó los finos tirantes para forzar la caída lenta de mi vestido. Me susurró al oído que no me moviera y ya sentía mi sexo vivo y húmedo cuando me despojaba de los zapatos de tacón. Me giró, se alejo unos pasos y me comentó lo mucho que le gustaba mi lencería.

Pensé que no estábamos en igualdad de condiciones, así que me acerqué a Mario y le desabroché los botones de su camisa lo más sensualmente que pude sin dejar de mirarle directamente a los ojos. Su pecho olía a gloria cuando apoyé mi cara en él y pasé mis brazos por el hueco que dejaba su camisa hasta apoyar mis manos en sus omóplatos. Nos abrazamos y besamos con ganas durante unos minutos al tiempo que le terminaba de quitar la camisa.

Mario era un hombre de complexión más bien delgada pero muy fibroso, un poco más alto que yo y con un vello poco tupido en el pecho. Estaba encantada con mi primera experiencia y nunca había imaginado que me fuese a suceder de tal forma.

Sentía su miembro duro y caliente sobre mi vulva y le deseaba realmente. Me cogió en brazos para llevarme hasta la cama. Me colocó con suma delicadeza en el centro y se tumbó a mi lado. Siguió besándome ampliando cada vez más los objetivos. Después me quitó el sostén y las bragas colocándose de rodillas a mi lado y me sugirió que me diera la vuelta. Lo que sucedió a continuación me sorprendió un poco pero me gustó. Nunca me lo había hecho ningún chico pero he de reconocer que, a pesar de ser algo que necesita mucha complicidad , me pareció muy natural en ese momento. Tras manosearme un rato el culo, me abrió las piernas y me lamió suavemente el ano. Me corrí en poco tiempo para mi sorpresa.

La excitación iba en aumento y era mutua así que decidí tomar un rato la iniciativa. Con un rápido y brusco movimiento le tumbé en la cama y me coloqué encima suyo. Eso le provocó una agitada risa. Le besé húmedamente el cuerpo sin dejarme ni un solo rincón y me paré en su entrepierna ya despojada del pantalón y el calzoncillo. Le hice una una buena mamada como ya sabía le gustaba a los hombres. Mario tenía una bonita polla de tamaño normal y su sabor era agradable.  Su cuerpo se estremecía por momentos hasta que me separó la cara en un movimiento apresurado. No quería terminar en ese momento, estaba claro. Estiró su cuerpo hasta el cajón de la mesa de noche y sacó un preservativo. “Tenemos que usarlo, ¿verdad?” me preguntó. Asentí aparentando resignación y se lo cogí de la mano para ponérselo.

Supuse que quería seguir en la misma posición y me senté sobre él para introducir su miembro en mi vagina. Me moví lo más lentamente que pude para evitar que se corriera pronto. Mario se dio cuenta de que no podría aguantar mucho más así que cambiamos la posición y me folló en la posición del misionero y por poco tiempo. Se corrió demasiado pronto para mi gusto.

Por suerte, la noche era larga y en los siguientes intentos disfruté como nunca.

CONTINUARÁ

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12 comentarios to “MARIO”

  1. Pues chica, no se como puedes estar orgullosa de tu profesion

  2. bodydulce Says:

    Carmen, es lo que he intentado explicar desde el principio. No sé si habrás leido la historia desde el principio. Está en la categoría “Algo sobre mí” en sentido cronológio inverso:

    https://bodydulce.wordpress.com/category/uncategorized/algo-sobre-mi/

    Otra cosa es que no lo compartas o apruebes.

  3. he leido por encima todos los posts..Si tengo tiempo y tal me lo leo todo entero…De momento, no me creo nada. chao

    • En principio, se puede presuponer que es más bien prudente,
      dudar, de lo que en estas entradas primeras se relata… por qué,
      pues porque hoy en día y en este medio, ya sabemos que la suplantación de personalidad o la recreación de perfiles falsos es habitual. Entonces, bodydulce lo mismo podría ser una socióloga, por poner ejemplo, -o aun sociólogo- o alguien relacionado con medios informaivos que está tratando de realizar o conseguir determinado estudio o información o alguien,
      -unipersonal o grupo- de sexo/s indeterminado/s que sencilla o simplemente busca/n estar entretenido/s o un mero divertimento o, también alguien que intenta que se fijen en sus relatos por si, con buena suerte, como ya se han dado varios casos, -e inclusive afamados- logra su publicación, etc. o también que sea cierta y tenga esa necesidad o se dé a sí misma ese placer de salir a la blogosfera y contar algo de sus cuitas, pensares y sentires e inter·relacionar así de modo anónimo o un tanto impersonal quizá como una cierta vávula de eescape a una labor que le impone más dosis de cercanía e intimidad

      • Lo cierto e indudable es, que somos seres sexuales y que esa sexualidad se constituye en nuestra potencialidad primera, puesto que es la única capaz de crear vida sin necesidad de más artilugios y… claro está en este blog de bodydulce (tal que en otros websites más explícitos) el tirón del tema sexual, ya que en poco más de dos semanas de andanza, tiene nada menos que cuatrocientas visitas largas, lo que a mi bitácora le ha costado medio año… y no es síntoma esta aseveración del vicio nacional español, la puta envidia, sino mera y llana constatación

      • rosa ortiz Says:

        pues, sera lo que sea, pero esta muy bien redacado, en mexico existe un libro de rafael garcia marquez, el diario de mis putas tristes, es literatura, para gente normal, no es poesia, ni cosas rebuscadas, pero esta muy padre. Esta muchacha que escribe se escucha que es culta, y los relatos, estan interesantes, si son verdad, pues que buena suerte, de personas que te a tocado tratar, si eres parte de un estudio o algo asi, suerte de todas formas es padre saber estas cosas, yo tengo marido y creo soy bastante compalciente en la cama y ademas creativa, asi que espero nunca busque a alguien como tu, sin ofender. bye

  4. Rafael, me temo que nunca podré desvelar mi identidad en este blog, es el precio de la profesión. Y solo hay una persona a la que en persona le puedo contar mis aventuras, mi amiga Sandra. Al resto del mundo se lo tiene que contar una anónima.

    Podía haber escrito un blog de opinión, sin más, pero mi trabajo me brinda unas anécdotas e historias que me apetece contar a quien le apetezca leerlas. He decidido mezclarlas con otro tipo de entradas que tratan temas diversos.

    Me gusta escribir y contar cosas, es así de simple. No obstante, vuestras dudas no me molestan, las entiendo ahora que las veo, no me había parado a pensar que podrían surgir…pero ya veo que se suscitan.

    Lo siento, no puedo aportar pruebas de nada.

    • me gusta como escribes… y es por eso que me animo a que me anexes como contacto.. para platicar… y que me ayudes a ser mejor pareja en la cama. No creo que sea mala la verdad.,, pero si primerisa y soy muy inexperta en todo sentido… aunque no de edad pero si de experiencia..

  5. Don’ t worry, en lo que a uno respecta, me conformo con una pic a mi home address que, claro es, no saldrá del rincón más incógnito de mi intimidad. Palabra de Honor del colegiado nº 1924 de la Asociación Colegial de Escritores…. bueno déjalo, ya comprendo que no te puedes fiar

  6. Mjuy zen y tal pero demasiadas aristas anti-fengshui

  7. que bien escribes me gusta lo que eeh leido eso estab buskando para mi inicio y pues que buena manera tuviste de empezar!! te fuee bieen un saludo mucha suerte :)

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